14 junio 2010

Te adiviné la intención
Abusas de que la suerte te mima.
Pisas fuerte,
pero no de seguro,
sino para amedrentar.

Te crees el perro dueña del callejón,
pero no sos más que una insolente.
Una caprichosa.

Tus frutos no los quiere nadie,
pero la gente prefiere adularte,
antes que no codearse contigo.

Qué tristeza de corso el tuyo!!

¿Cuántas mentiras y fábulas te rodean?
¿Cuántas soledades?