31 diciembre 2012



   El hombre logra en sueños lo que no logró despierto: seducir a una mujer carnal, perfumada y esquiva.
   Lo despierta un golpe en las costillas: la esposa, que duerme con él, le ha hundido el codo en el costado.
   Ha soñado que el marido se ha dejado seducir por una mujer carnal, perfumada y esquiva, a quien ella no conoce.